La línea de Congeladores/Abatidores Rápidos UltraFrix de Polair concentran años de conocimiento y experiencia en el desarrollo y producción de sistemas frigoríficos en la Argentina. Nuestros modelos le permiten ingresar al mercado del super-congelado en pequeñas y medianas escalas logrando máximos estándares de calidad, simplicidad en la operación, con razonables costos de inversión y producción.
































Congelar está a su alcance: Excelente relación inversión/amortización.
Ultrafrix se adapta a todos los rubros y temperaturas requeridas.
Tecnología de alta eficiencia comprobada en múltiples emprendimientos.
El menor costo eléctrico por Kg congelado.










Nuestro método para el congelamiento rápido en unidades separadas (no en bloques) asegura que, una vez descongelado, el producto conserve su textura, aspecto, color, aroma, valor nutritivo y sabor igual a otro recién elaborado.
Además, no es necesario de ningún tipo de químicos o conservantes, ya que el brusco cambio de temperatura reduce drásticamente la presencia de microorganismos.
En una congelación rápida los cristales de hielo que se forman dentro de las células de los tejidos son de tamaño muy pequeño, lo que evita que las paredes celulares que conforman los tejidos se dañen y que al descongelar el producto haya derrame de fluidos celulares. Por el contrario, en una congelación lenta, las partículas de agua se unen generando cristales grandes que dañan las paredes celulares lo que al descongelarse ocasiona un deterioro visual, organoléptico y alimenticio.

Introduciendo los moldes paliteros en la UltraFrix puede producir más de 500 unidades por hora.

Con UltraFrix puede llenar moldes de porciones individuales que estarán listos en menos de 1 hora para su almacenamiento o cobertura.

Optimice su producción en tiempo y calidad: enfríe rápidamente los baldes recién producidos hasta -22ºC para almacenarlos evitando la formación de cristales de hielo.

Con nuestra congeladora rápida puede agilizar sustancialmente la fabricación de tortas heladas, quedando listas para su almacenamiento o distribución en pocas horas.

Es uno de los rubros alimenticios con más desarrollo en su evolución hacia el congelamiento. Medialunas de grasa o manteca, facturas, bizcochos, panes pre-cocidos de sandwichería y de mesa, empanadas con todos sus rellenos pueden ser distribuidos listos para hornear en el punto de venta, en tiempo real con la demanda.

Desde la frutilla, cerezas, mora, a los más pequeños como la frambuesa, arándanos, mosqueta, además de otros frutos cubeteados o en rodajas, son posibles de congelar obteniendo unidades perfectamente separadas conservando su volumen natural, aún en los frutos más blandos. La mínima humedad exterior genera una película transparente y brillante que realza la vista del producto.

Hamburguesas, milanesas, albóndigas, filetes, etc. La congelación frecuentemente es subestimada como un factor de calidad y seguridad alimentaria, pero controlar las bajas temperaturas es clave para obtener productos nobles, seguros, con grandes periodos de conservación y amplias posibilidades desde el punto logístico y comercial.

Cuanto menos tiempo pase desde la captura hasta la congelación, mejor se podrán conservar todas sus propiedades. Es posible congelar piezas enteras, filets interfoliados o envasados al vacío. Tanto en pescados como mariscos, todo producto que apoye totalmente en las bandejas de congelamiento adquirirá textura plana y brillante.

Platos y raciones con una amplia combinación de ingredientes (pastas, carnes, pescados, mariscos, vegetales, salsas, etc.) pueden congelarse para luego regenerarse mediante hornos específicos. Las recetas requieren procedimientos y materias primas adecuadas para tal fin.